martes, 12 de mayo de 2020

  Desde la asociación de instaladores a la que CANENCIA INSTALACIONES pertenece, AGREMIA, nos envían esta nota informativa respecto a la situación actual generada por la pandemia:

VER NOTA INFORMATIVA

domingo, 10 de mayo de 2020

EN QUÉ CONSISTE LA VENTILACIÓN 
Y CUALES SON SUS BENEFICIOS


¿Por qué es importante ventilar?

  Ventilar es muy importante porque se trata de una acción que, bien o mal ejecutada, tiene muchas consecuencias directas para nuestra salud y la de nuestra familia. Ten en cuenta que pasamos muchas horas en casa (unos más que otros) entre comer, dormir, estudiar, estar con la familia, hacer deporte, protegernos del clima, ver la tele, jugar a videojuegos, etc. por lo que resulta fundamental que la calidad del aire y del ambiente sea la mejor posible para no causar problemas de salud. 

  Has de tener en cuenta que en casa estamos rodeados por muchos elementos contaminantes, microorganismos, partículas en suspensión, que de no ser controladas pueden causarnos unas consecuencias muy negativas.

¿Que partículas hay en suspensión en cada casa?

  Ahora bien, par ponerte un poco en perspectiva spbre lo que te acabamos de decir, vamos a enumerar algunas de las cosas que puedes encontrarte en el ambiente de toda casa:

  • Partículas en suspensión: polvo, pelo (humano y de animales), ceniza, polen, etc.
  • Sustancias químicas: productos de limpieza, CO2, cigarrillos, pesticidas, sustancias que emanan de los muebles, vapores de las velas de parafina, pinturas, restos de materiales de construcción, aerosoles, elementos plásticos, aparatos eléctricos varios, etc.
  • Agentes biológicos: bacterias, partículas de moho, virus, hongos, olores de las comidas y otros microorganismos.
  Los dos primeros puntos anteriores son fuentes de todo tipo de alergias, y tanto el segundo como el tercero pueden causar muchas enfermedades. Sea como sea las consecuencias que tiene sobre nuestro cuerpo el no ventilar la casa, nunca son positivas.

¿Qué sucede si no ventilamos?

  Genéricamente podríamos decir que, entre otras cosas, causa lo siguiente:

  • Problemas de insomnio.
  • Aumenta mucho la probabilidad de caer enfermos con más facilidad y de que la recuperación resulte mucho más lenta. Una de las enfermedades más típicas surgidas a raíz de ventilar mal son las respiratorias.
  • Debilita el sistema inmunológico.
  • Produce asma.
  • Puede causar mareos.
  • Genera muchos problemas de alergia y dermatitis.
  Ten en cuenta que tanto el calor como la humedad ayudan a que los microorganismos se reproduzcan y multipliquen (ya que se genera un ambiente muy propicio para ellos), de forma que el no ventilar crea ese ambiente hostil para nosotros y que además así favorece que las sustancias tóxicas que mencionamos hace un par de puntos, se asienten en el ecosistema del hogar produciéndonos todo tipo de malestares, teniendo como consecuencias las que acabamos de señalar (y muchas otras que no hemos dicho para tampoco parecer alarmistas).

¿Cada cuanto hay que ventilar? ¿Cuál es el mejor momento del día para hacerlo?

  La respuesta es muy sencilla: hay que ventilar todos los días, siendo por la mañana (justo después de habernos desertado) el mejor momento para hacerlo. La explicación para ello es bastante sencilla también. Para empezar hay que ventilar todos los días porque la acumulación de los agentes biológicos, químicos y partículas es algo que no nos da tregua, y durante 24 horas suceden muchas cosas que,aunque no podamos ver, no podemos ignorar. Además la mañana es el mejor momento para ventilar por dos razones:

1. En el interior del hogar. Es cuando hay mayor concentración de CO2 en la casa al haber estado toda la noche con las ventanas cerradas y especialmente por haber estado tanto tiempo en nuestras habitaciones. Además es un momento crítico del día al haber una gran concentración de bacterias y microorganismos (algo particularmente importante si hay alguien enfermo en casa).

2. En el exterior del hogar. Es cuando hay menor contaminación ambiental pues hay muchos menos vehículos en circulación y fábricas en funcionamiento y también hay una menos concentración de polen (algo fundamental para las personas con problemas de alergia). Las horas centrales del día son las que acumulan el mayor pico contaminante.

  Si bien en invierno es una tarea que puede resultar dura por el frío que hace en el exterior, en verano resulta especialmente importante porque éste sería el momento más fresco de toda la jornada y posteriormente durante el día algunos terminamos abusando del aire acondicionado y los ventiladores (por lo que si la calidad del aire no es la mejor, estas acciones pueden causar mucho daño para nuestra salud).

¿Cuanto tiempo es necesario ventilar?

  Generalmente se suele recomendar el ventilar entre diez minutos y una hora por estancia, así que lo más adecuado sería un media de 30 minutos aproximadamente (aunque todo depende de la corriente que llegue a generarse mientras ventilas).

  Recuerda que la tasa de renovación del aire fresco necesaria depende también de la temperatura exterior. Por tanto, cuanto menos sea la diferencia de temperaturas entre el interior y el exterior, más tiempo ha de durar la ventilación.

Algunos consejos par ventilar la casa

  Hay que establecer una corriente eficiente para que la ventilación se óptima y si puede ser, en toda la casa a la vez y no habitación por habitación. Esto se debe a que silo vamos haciendo de estancia en estancia, el final podemos pasar una cantidad importante de aire viciado entre habitaciones y al no producirse una corriente de aire la ventilación puede no ser la más adecuada.

  Si te encuentras en invierno, procura vestir de forma adecuada cuando vayas a ventilar. De otro forma podrías pasar frío, debilitando tu sistema inmune o causando que cierres las ventanas antes de haber ventilado adecuadamente. En cualquier caso ninguna consecuencia sería positiva. Es un época muy delicada para no ventilar, ya que, al utilizar chimeneas, estufas, mantas y otros sistemas de calefacción, se produce un caldo de cultivo muy propicio para que se multipliquen los microorganismos.

  Cada vez hay casas más eficientes, inteligentes y pensadas para que nos ayuden a tener un ambiente más limpio de forma pasiva, pero a día de hoy sigue siendo nuestra propia acción la que determina en la mayoría de los casos que tengamos un aire de calidad adecuada en casa. Por ello trata de ser constante ventilando.

  Si vasa cambiar las sábanas de tu dormitorio, lo mejor es primero quitarlas viejas, para luego dejar ventilar la habitación bien y así terminar por poner el nuevo juego.

  Dos consecuencias negativas que puede tener el ventilar, es que en primer lugares puede generar más pelusas y que luego tengas que calentar un poco la casa. Siendo una persona cauta y contante en tus labores del hogar no tendrías que tener más problemas para limpiar. Luego, ventilando de forma adecuada no debería notarse demasiado el gasto energético para aclimatar de nuevos las habitaciones y más si contamos con un recuperador de calor, del que luego hablaremos. Ninguna de estas consecuencias deberían disuadirnos para no ventilar.

Tipos de ventilación

  Principalmente la ventilación en un edificio puede ser natural o artificial. La ventilación natural se produce por el efecto de ascensión del aire caliente, el viento, o la diferencia de presión entre dos zonas. La ventilación artificial o forzada es aquella que requiere de aporte de energía para que se produzca.

Ventilación natural

  Es un fenómeno espontáneo que se produce por efecto de una diferencia de presión, normalmente ejercida por el viento, o bien por una diferencia de temperatura entre el punto de entrada y el de salida. La ventilación natural es una ventilación pasiva al no necesitar de elementos artificiales para su producción. Se trata de un proceso de renovación de aire de muy difícil control pudiéndose producir tanto exceso como defectos de ventilación.

  Dentro de los tipos de ventilación natural, la ventilación cruzada es la más efectiva. Cuando en una vivienda tenemos todas las ventanas en la misma orientación no ventilamos de forma efectiva como cuando tenemos las ventanas en dos orientaciones distintas. La corriente de aire que se forma al abrir las ventanas es superior si las orientamos de forma que el aire que se introduce por una ventana salga por otra de orientación opuesta a la primera.

Ventilación forzada o mecánica

  Ventilación en la que la renovación del aire se produce por el funcionamiento de aparatos electro-mecánicos dispuestos al efecto, ventiladores, extractores, creando sobrepresiones o depresiones en conductos de distribución de aire. La ventaja de la ventilación mecánica es el control sobre la cantidad de aire que se reemplaza, además de la posibilidad de filtrar el aire que entra del exterior, permitiendo reducir la cantidad de polvo, o incluso contaminación del aire.

  Además la ventilación mecánica forzada por sobrepresión es ideal para deshacerse de la entrada en los edificios de gases tóxicos como el gas radón, que se encuentra en algunas clases de suelos graníticos y puede infiltrarse al interior de la vivienda contribuyendo a tener esas enfermedades.

Ventilación con recuperación de calor

  Este sistema antes de expulsar el aire viciado al exterior, produce una transferencia de calor del aire saliente, hacia el aire limpio que se introduce en la estancia, sin mezclar el aire entrante con el saliente. Los sistemas de ventilación con recuperación de calor pueden reducir el consumo de energía de las instalaciones de climatización de una vivienda hasta en un 50%.


Fuentes varias